Uncategorized Lilliana on 08 Jan 2008
Mi apartamento
Pensar en un apartamento ideal que cubra con todas las necesidades y exigencias que uno pueda tener, hace pensar también en lo caro o barato que el apartamento pueda ser, si bien uno en una zona residencial y tranquila sea mucho más cotizado que uno en pleno centro ruidoso de la ciudad, cada uno tiene sus pro y sus contra a la hora de ser habitados.
La preferencia de quien los adquiera depende mucho de su situación laboral y de sus posibilidades de movilización. Puedes preferir un apartamento ajeno al ruido de la ciudad pero si eso implica que debas alejarte en exceso de tu lugar de trabajo y no cuentes con un automóvil que haga obviar ese detalle, entonces deberás elegir la opción de adquirir una propiedad más cercana al trabajo, a pesar que eso implique rentar un apartamento en pleno centro ruidoso y congestionado de la ciudad.
Un apartamento que filtre por las ventanas todo el bullicio y molestias de la calle no suena atractivo si lo que se quiere es poder descansar placidamente de todo lo que nos rodea las casi 18 horas que estamos fuera trabajando, estudiando y haciendo vida social. Las horas que nos dedica descansar deben ser utilizadas al máximo, razón por la que una adecuada estancia y un apacible barrio suenan ideales para acaparar la casa de nuestros sueños.
Mi apartamento por ejemplo, no se encuentra en una zona muy residencial de Madrid, tampoco la peor de las zonas, pero mantiene un equilibrio casi perfecto entre el bullicio y el extremo silencio. Tiene el ruido necesario para no pensar que se vive en un panteón y que no se vive solo, sin vecinos ni otros residentes y también el silencio y la tranquilidad necesarias para dormir confortablemente. No es muy grande, pero tampoco es muy chico, ideal si lo que se quiere es vivir con otra persona o vivir solo. La primera vez que lo visité mientras el agente inmobiliario se desvivía por convencerme de que era el apartamento apropiado para mí, me llamó en demasía la atención lo bien distribuido de los espacios; una habitación, una sala comedor, un living bastante amplio y dos baños, uno para invitados y otro en la habitación. Era un apartamento cómodo y bastante sofisticado.
Lo adquirí sin dudarlo y no me arrepiento de la adquisición hasta el día de hoy, estoy cerca de mi lugar de trabajo, cerca del súper mercado, de las agencias bancarias y del centro de la ciudad. No tengo por qué quejarme, es más, creo que fui afortunado al encontrar un apartamento tan bien ubicado y a tan buen precio como este. El unico problema que puedo lamentar es que todas las mañanas tengo que bajar desde el octavo piso para recoger el periódico, ya que por razones de seguridad especificadas en el reglamento interno del edificio, los repartidores de diario solo pueden entrar a la sala de recepción para repartir los periódicos. Eso es algo lamentable si la hora de reparto es las seis de la mañana.